Caracas, Venezuela. — El periodista y profesor universitario Carlos Marcano fue excarcelado este miércoles tras más de siete meses y 22 días detenido en el penal de Tocorón, en el estado Aragua, confirmaron diversas organizaciones gremiales y familiares del comunicador.
Marcano, quien fue arrestado el 23 de mayo de 2025 en Caracas por funcionarios de seguridad del Estado, había permanecido detenido sin acceso continuo a información sobre su proceso, lo que incluyó un período inicial de desaparición forzada antes de ser trasladado oficialmente al centro penitenciario.
Su liberación se suma a la de numerosos periodistas y trabajadores de medios que han recuperado la libertad en los últimos días en medio de un marco de excarcelaciones masivas en Venezuela que han incluido al menos a 14 comunicadores, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y organizaciones de derechos humanos.
Entre los excarcelados están figuras destacadas como Roland Carreño, Nicmer Evans, Carlos Julio Rojas, Ramón Centeno, Víctor Ugas, Leandro Palmar y el asistente de cámara Belises Cubillán, quienes habían permanecido privados de libertad en diversas cárceles del país.
Las autoridades venezolanas han enmarcado estas liberaciones dentro de un proceso que, según el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, suma “más de 400 personas excarceladas” desde diciembre de 2024, aunque organizaciones independientes han cuestionado la transparencia y el alcance real de las cifras.
La salida de Marcano y otros comunicadores ha sido celebrada por gremios periodísticos, defensores de la libertad de prensa y familiares, quienes pidieron que estos cambios se traduzcan en una verdadera protección del ejercicio informativo y el respeto a los derechos humanos y laborales de los periodistas en Venezuela.
Marcano, además de su labor como comunicador, se desempeñaba como profesor universitario, y su detención había sido denunciada por gremios como un caso de persecución contra la prensa independiente, en un contexto donde numerosos periodistas han enfrentado detenciones arbitrarias y acusaciones penales consideradas por defensores de derechos civiles como un ataque a la libertad de expresión.


