Exprimera dama hondureña capturada por malversación y lavado de activos

La exprimera dama de Honduras Rosa Elena Bonilla fue capturada hoy después de que en 2017 se le acusara de traspasar dineros de una cuenta de la Casa Presidencial a una privada suya, faltando cuatro días para que su esposo, Porfirio Lobo (2010-2014), concluyera su mandato.

Bonilla fue capturada en su casa, en Tegucigalpa, y luego de ser llevada a las instalaciones de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), se le envió, bajo un riguroso sistema de seguridad, a una instalación policial y después a un tribunal de justicia.

En una operación coordinada por el Ministerio Público, hoy también fue capturado un cuñado de la exprimera dama identificado como Mauricio Mora, también acusado por presunta corrupción.

La jefa interina de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), Ana María Calderón, dijo en rueda de prensa que la exprimera dama era investigada desde hace cuatro meses por ese ente, que depende de la OEA, y la Unidad Fiscal Especial Contra la Corrupción y la Impunidad del Ministerio Público.

En un comunicado la MACCIH indicó que en el caso, llamado la “Caja chica de la dama”, se puso en marcha por primera vez el modelo anticorrupción hondureño diseñado por la Misión como parte del convenio suscrito entre la OEA y el Gobierno de Honduras hace dos años.

Bonilla y otros exfuncionarios fueron acusados de “malversación de caudales públicos, lavado de activos y asociación ilícita, por haberse apoderado de más de 16 millones de lempiras (674.536 dólares) y creado una red de blanqueo de capitales para ocultar dinero proveniente del Estado, destinado a obras sociales”.

Según la MACCIH, para el cumplimiento de sus funciones, Bonilla tenía una cuenta denominada Casa Presidencial/Despacho de la Primera Dama en un banco local, en la que tuvo ingresos hasta de 94,6 millones de lempiras (3,9 millones de dólares) provenientes de diferentes fuentes, entre ellas la Embajada de Taiwán en Honduras.

Esos fondos debieron utilizarse en proyectos sociales entre el 2011 y el 2014.

La MACCIH, que inició operaciones en abril de 2016, señaló que el 22 de enero de 2014, Bonilla abrió una cuenta a su nombre en el mismo banco y ese mismo día depositó la cantidad de 12 millones de lempiras (unos 505.902 dólares) a través de un cheque proveniente de la cuenta oficial.

La MACCIH propuso al Ministerio Público que el caso fuera remitido a la Unidad Fiscal Especial Contra la Corrupción y la Impunidad “para ser investigado por los equipos integrados de investigación y persecución penal, dado que, aunque solo se señalaba a una persona, poseía las características de una red de corrupción en agravio del Estado”, subraya el comunicado.

Las primeras denuncias por presuntos actos de corrupción de la exprimera dama hondureña las hizo el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), pero la esposa de Lobo siempre negó, a través de su apoderado legal, que hubiera incurrido en delitos.

Hoy, el CNA recordó que el 27 de julio de 2016 presentó la primera denuncia “por los supuestos delitos de apropiación indebida y falsificación de documentos en contra de la exprimera dama”.

En esa denuncia el CNA señaló que encontró “responsabilidad en la sobrevaloración de zapatos y uniformes” para niños de escuela por 6,9 millones de lempiras (290.893 dólares) en el programa denominado Uniformando y Calzando Niños de Honduras.

Además, el CNA, en octubre de 2017 informó de otro supuesto “manejo irregular de fondos”, por un traspaso del Patronato Nacional de la Infancia de 150 millones de lempiras (6,3 millones de dólares) a la Secretaría de Finanzas que servirían también para financiar programas de asistencia social de la Presidencia de la República.

Esos fondos fueron entregados al Poder Ejecutivo y administrados por el despacho de la exprimera dama, indicó el CNA.

Los casos denunciados, según el CNA, “determinan el indicio racional de participación y comisión de los hechos por parte de la red de corrupción denunciada”.

El Consejo Nacional Anticorrupción exhortó a los operadores de justicia para que la captura de la exprimera dama y su cuñado sea el inicio de la desarticulación “de los grupos de criminalidad organizada que se han conformado para sustraer fondos públicos durante mucho tiempo en el país”.

Rosa Elena Bonilla es la primera exprimera dama acusada por el uso de fondos públicos en un país donde la corrupción ha salpicado a varios gobiernos recientes y pasados y en el que antes era impensable que la justicia tocara los altos círculos del poder.

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